Le dije que quería llevarla a un lugar donde jamás

Día de fiesta para Andrés Vaca y Gina Holguín, quienes este martes anunciaron el nacimiento de su primer hijo llamado Ian, por lo que las felicitaciones para el narrador y la conductora de TUDN no tardaron en llegar, comenzando por sus compañeros de empresa. Fue Francisco Javier González, uno de los hombres fuertes en el área de deportes de la empresa, quien difundió la noticia en televisión para congratular a sus compañeros, que son padres primerizos. En marzo pasado fue que la familia Vaca Holguín anunció que esperaban un bebé, de quien el relator de futbol afirmó será el “futuro delantero centro de la Selección Mexicana”. ​La historia de cómo Andrés Vaca conquistó a Gina Sin duda, uno de los tipos más envidiados de la televisión deportiva por ser narrador para TUDN y por su bella esposa es Andrés Vaca, quien contó la curiosa forma en que logró enamorar a Gina Holguín, todo esto en una charla con Toño de Valdés. “ Gina me lleva seis años, yo tenía 22 y ella 28, pero desde que la vi fue mi crush, me encantaba, pero me decía a mí mismo: ‘No se va a fijar en un mocoso’. Nos veíamos muy de vez en cuando en la oficina, solo cruzando saludos. Después llega la fusión de Televisa y Univisión y coincidimos en el programa de Tu Tribuna”, recordó. Para él, su gran secreto fue “no darle lo mismo que todos en lugares lujosos” y ser original en la primera cita, aunque increíblemente él mismo declinó una primera salida que le propuso a Holguín. “ Desde el primer día tuvimos clic, pero una parte de mí decía que me estaba haciendo ilusiones porque es cariñosa con todos (…) Yo un día tiré el anzuelo, recuerdo que en realidad no podía salir esa noche pero le dije: ‘Vamos por un helado saliendo’ y aceptó, le respondí que no podía. Imagínate, invito a salir a mi crush, acepta y le digo que ya no puedo”, contó entre risas. “ Le pedí que me esperara porque tenía noticiero esa noche y ella se quedó una hora en el estacionamiento. Salimos y me propuse que la conquistaría en un lugar diferente al que seguramente ya antes la habían llevado, cosas caras. Le dije que quería llevarla a un lugar donde jamás la habían llevado, paramos en un puesto callejero de churros y esa fue la primera cita. Estuvimos de las 11 de la noche a las 2 de la mañana en una banqueta comiendo churros y platicando, así empezó todo”.
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